MAGDALA

Lo que empezó siendo tan solo una afición por parte de su creadora, pronto se convirtió en un trabajo que dio lugar a una marca consolidada. Magdala Bijoux ha conseguido traspasar fronteras desde su nacimiento hasta ahora, abriendo más de 70 puntos de venta en tiendas de España y expandiéndose a países como Francia, Holanda, Bélgica, Portugal, Italia, Alemania, Suiza, Turquía, Australia y Estados Unidos.

 

Si por algo gusta y destaca la bisuteria Magadala es por la creatividad que desprende y por la fuerza de sus composiciones centradas en el uso del cordón. A este se suman la incorporación de materiales tan destacados como el ante, la napa, el cuero, la seda, el terciopelo y cientos de posibilidades más.  Todo ello engarzado y completado con pastas incrustadas de cristales, perlas, brillantes, metales y piedras semipreciosas.

 

Además, uno de los elementos que nunca falla, temporada tras temporada, en sus joyas, es la cruz Magdala. Se trata de una cruz de estilo bizantino que, con el tiempo y su renovado uso en las composiciones, ha llegado a convertirse en el icono de la marca. De esta forma, y sin perder la esencia, Magadala consigue consolidar su impronta, enriqueciéndola en cada colección con aires y cultura de medio mundo.